En Argentina se encarga de registrar y fiscalizar el transporte, movimiento y destino final de sustancias químicas que, por sus componentes o características, puedan ser desviadas o utilizadas en la elaboración ilícita de estupefacientes.
Transportar precursores químicos sin la habilitación/permiso correspondiente, implica falta grave que deriva en multa, secuestro del vehículo y sanción o proceso legal de carácter penal.